¿Cómo poner tu país en oídos del mundo? K-POP
Desde hace unos dos años que estoy consiente de haber escuchado la palabra K-pop y sin saber de qué se trataba todo, me sentí curioso al respecto por lo pegajoso del nombre.
Mi primer encuentro con la música y visuales del K-pop fue en redes sociales donde cada vez más a menudo me encontraba videos cortos de sus representantes pero no fue hasta que vi un videoblog sobre el contenido visual del género que decidí escuchar las primeras canciones por mi cuenta.
No recuerdo exactamente qué canción o qué artista escuché por primera vez pero recuerdo la primera impresión: estaba viendo una boyband como sus homólogos occidentales que más de alguna vez había oído antes pero con una apariencia mucho más colorida y extranjera. Cómo el blog me había advertido, los videos musicales tenían conceptos y producciones muy trabajadas y esto me pareció muy atractivo. Sin embargo, no exploré más el género después de este evento y me quedé con esta escueta visión del movimiento cultural.
Con este recuerdo en mente decidí pedir recomendaciones e información y dedicarle el tiempo que se merece al género, a continuación algunas de mis reflexiones sobre lo que estuve escuchando e investigando:
Musicalmente, el pop debe ser siempre ser una vanguardia y el K-pop no es una excepción. He tenido la oportunidad de escuchar diferentes producciones de cada artista desde 2016 hasta el inicios de 2020 y mientras los escuchaba pude notar un paralelismo en la manera que se han ido incorporando características del R&B, Trap , Hip-hop, House y probablemente muchos más que aún no reconocido. Hay un trabajo de producción musical impecable que da como resultado canciones divertidas de escuchar y bailar. También quiero recalcar lo bien que han adaptado su lenguaje al género musical, mientras lo escuchaba y a pesar de no entender nada de lo que decían el mensaje de cada canción es claro.
La mayoría de exponentes del género son grupos de 4 o más integrantes, hombres o mujeres pero nunca mixtos. En cada canción cada uno de ellos tiene un papel de acuerdo a su personalidad dentro de la banda y es aún más evidente en los guiones de los videos musicales, esto me proyectó un sentido de individualidad de cada uno de ellos y me permitió valorar el talento da cada uno de los artistas de manera diferente.
Mejoró mi aprecio por el arte de la coreografía. Después de dedicar una mañana entera a ver el contenido no pude evitar sentir admiración por el nivel de detalle en cada movimiento y en la perfecta coordinación con que ejecutan cada canción. Ocurre algo casi hipnótico al verlos bailar de esa manera que te deja con las ganas de ser parte de ello.
Hay una industria detrás de todo este contenido y se ha encargado de exportar la cultura coreana para hacerla llegar a todo el mundo. La industrialización de la música ha sido precipitada y como en otros rubros tiene aspectos positivos y negativos. Por un lado tenemos un crecimiento económico que promueve la cultura y crea una identidad internacional dejando a corea muy presente en mapa pero la contraparte negativa es sin duda la explotación y deshumanización de la creatividad. El proceso de entrenamiento para un “Idol” o Ídolo está lleno de sacrificios y obstáculos. Un Ídolo debe pasar años en la agencia y durante este periodo tendrá muy poco tiempo para estudiar, trabajar o pasar tiempo con amigos y familia. Las lecciones pueden resultar física y emocionalmente desgastantes y después de todo el esfuerzo realizado muchos de ellos nunca llegan a debutar.
Aunque en nuestra sociedad hay muchas personas que están acostumbradas a minimizar o ridiculizar lo que no les gusta es evidente que el K-pop sigue creciendo y abriendo las puertas para que nuestra cultura se vea enriquecida de algo distinto que el mercado europeo y estadounidense.
Quiero agradecer a Rocío Hernández y a Alma Escobar por haberme orientado en la exploración del género y explicarme el contexto en el que el K-pop se ha desarrollado.
Hay un gran estigma sobre el mundo del kpop, principalmente por no haber escuchado nunca éste genero o por sus fanáticos pero pocas veces se sabe de la preparación de sus coreografías y lo bien producidas que están sus canciones. Raramente he escuchado kpop y a pesar de no ser un género de mi preferencia, admiro muchísimo todo el trabajo que hay detrás de cada canción y vídeo, además de ser un género muy pegajoso y agradable.
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