La nostalgia hecha música: Jazz Manouche

La guitarra siempre ha sido mi instrumento musical favorito y cada que escucho artistas encontrando nuevos sonidos y estilos se me hace inevitable sentirme emocionado e impaciente por aprender todo lo que pueda sobre las nuevas propuestas. La música de esta semana no es realmente nueva es bastante antigua si juzgamos al ritmo de envejecimiento actual de la música.
El gypsy jazz o jazz manouche es un estilo de jazz derivado que se caracteriza por combinar la música gitana del noroeste europeo y el ritmo y energía bailable del swing.

Mi primer encuentro con esta música fue una casualidad que, de vez en cuando, continua alegrándome las tardes de café y cigarrillos, es un cliché pero lo disfruto muchísimo. Debe haber sido en algún momento entre el 2012 y 2015, estaba yendo a clases de francés y en TVX pasaban películas muy interesantes, un día me enteré que pasarían una película en francés que sería una excelente práctica para mi. El largometraje era Les Triplette de Belleville y su banda sonora incluía algunas canciones originales del estilo.

Como si solo se tratara de una historia de coincidencias, en mi opinión, este sonido nace de una desgracia hecha milagro. Django Reinheart, la primera figura representativa, fue criado en una familia gitana en las afueras de París y muy pequeño mostró mucha curiosidad en la música de su comunidad y eventualmente convirtiéndose en un músico que ganaba su vida de tocar en los icónicos cafés parisinos, sin embargo, en un accidente pierde parte de sus dedos meñique y anular de la mano izquierda (extremadamente importantes si te dedicas a tocar guitarra) y cuando todo parece perdido, luego de un año y medio en cama estudiando el jazz norteamericano, su creatividad sorprende a todos, su limitación de tocar con dos dedos lo obliga a desarrollar una nueva técnica y con ella, una nueva personalización del jazz.

La música es bastante repetitiva rítmicamente porque estaba pensada, igual que el swing, como una forma mas moderna del vals, una pieza musical para bailarse. Sobre esta base rítmica hay una libertad relativa sumamente bien aprovechada: Guitarras, violines y vientos suelen improvisar una melodía  para personalizar cada pieza y darle un sentido de narrativa a cada una de canciones del repertorio.

Tuve una pequeña obsesión con el estilo, le dediqué bastantes horas y tenía un par de amigos entonces con los que nos dedicábamos a tratar de improvisar escuetamente algunas de las canciones más icónicas de esta música.

Este es un estilo de música tradicional muy europeo y así como éste hay una infinidad de estilos tradicionales autóctonos de cada región que en mi opinión son reliquias que no deben dejarse perder en el olvido, todo lo contrario, creo que son una fuente grandísima de inspiración por la música escrita y las historias que le acompañan.

Comentarios

  1. La verdad es que yo soy un gran fanática del jazz pero nunca me aprendo los diversos tipos que hay y al revisar tu blog este llamó muchísimo mi atención. Que bonito que haya concluido mi noche de esta manera, este estilo me gusta bastante pero no sabía que así se llamaba, sobre todo un dato curioso, ¡que ibas a clases de francés! C'est magnifique! Es muy pero muy agradable la forma en la que desglosas los temas y pude sentir la emoción con la que lo escribiste. ¡Sin duda leeré los demás, estoy ansiosa por escuchar nuevos géneros!

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